La sanidad pública ha sido el objeto preferido de los recortes puestos en marcha por el gobierno central. Sin embargo el PP tiene muy poco pudor al querer erigirse en defensor de la sanidad pública cuando tienen en su hoja de ruta la privatización que genera desigualdades inaceptables.
La percepción del deterioro progresivo del Sistema Sanitario Público Andaluz (SSPA) sigue en aumento tanto entre la ciudadanía como entre los profesionales del sistema. En las últimas encuestas la preocupación por el funcionamiento de la sanidad pública se sitúa en 3ª posición en Andalucía, por delante de la corrupción y sólo por detrás del paro y la educación.