REFLEXIONES SOBRE EL 29-S

¿Cuantos parados/as, pensionistas, trabajadores/as hay en Pozoblanco? Donde estaban el día 29-S


¿Cuántos y cuantas jóvenes (y no tan jovenes) con empleos precarios, trabajando 8 o 10 horas por 600 o 700 € y contrato de media jornada? ¿Cuantos y cuantas sin contrato? ¿Que miedo, que resignación, les impide salir a protestar? ¿Es acaso la falta de confianza en los sindicatos? Más bien será la falta de conocimiento de los mismos, puesto que en Pozoblanco se incumple el Estatuto de los Trabajadores en la mayoría de las empresas.


Puede que no se sientan identificados/as con las consignas de los sindicatos puesto que acostumbrados como están a no oír otra cosa que la propaganda de los medios de comunicación capitalistas, consideren a los sindicatos como algo anacrónico y ajeno a ellos.

O a lo mejor consideran que la reforma laboral no les afecta puesto que sus condiciones de trabajo son ya prácticamente las que ahora legaliza la nueva reforma. Despido libre sin ninguna condición sin indemnización, aceptando lo que les quieran pagar sin importar lo que diga el convenio del sector.

Y que les puede importar, que retrasen la edad de jubilación, si no tienen ninguna esperanza de cotizar lo suficiente para llegar a cobrar alguna pensión.


Puede ser también una actitud cómoda y egoísta, no implicarse, porque de todos modos si la movilización consigue romper la reforma, el beneficio será para todos (ingrata y difícil situación la de los sindicalistas y sindicados que con el esfuerzo de un 17% de afiliados hay que defender al 70%, de trabajadores/as que ni pagan ni luchan, pero si critican).


O a lo mejor es algo más grave aún, lo que van dejando caer por ahí algunos/as papanatas, y es que las desigualdades sociales y económicas son lo más natural del mundo, siempre han existido siempre existirán y por lo tanto, la culpa del descontento la tienen, quienes no se conforman con lo que les ha tocado y quieren vivir por encima de sus posibilidades.


Si quien lanza ese discurso es un representante de la derecha neoconservadora y liberal, defensor del sistema responsable de la situación en la que nos encontramos a nivel mundial, aunque sea inmoral, es en cierto modo lógico, pero si quienes lo hacen son parte de esos miles de desempleados o malpagados la cosa es seria y la alienación está llegando a unos niveles muy preocupantes.
El enemigo con el que se enfrentaba la clase obrera en el XX era el mismo, pero al menos tenían conciencia de clase, ahora sin embargo ya no hay clase obrera, aquí y ahora somos todos y todas de clase media, o somos funcionarios o somos autónomos/as o somos dependientes/as, o administrativos/as, pero obreros que va! obreros/as aquí no hay, por eso no necesitamos organizaciones sindicales que nos defiendan, ya no nos sirve la consigna de que la unión hace la fuerza, ahora cada uno y cada una que se las arregle como pueda.

¿Nadie se pregunta, porqué tanto empeño en desprestigiar y tanto ataque del capitalismo a los sindicatos?¿Acaso han sido los trabajadores/as con sus sueldos desproporcionados y sus demandas desorbitadas los que han traído esta crisis?, entonces a que viene cargarse sus derechos ¿que hay detrás de todo esto?, ¿A quien hay que proteger? ¿A los bancos, a las multinacionales a los que no pagan impuestos, a los especuladores, a los empresarios ejemplares como Díaz Ferrand? ¿Son esos los que necesitan del esfuerzo y del sacrificio de los trabajadores/as? ¿Es un gobierno socialista el que aplica esta política?.


Hay una campaña contra los sindicatos mucho más agresiva que contra el gobierno, ¿no se preguntan por qué?. Si consiguen acabar con los sindicatos ¿quién se opondrá a esta y a las próximas agresiones a los derechos de los trabajadores y trabajadoras? Venga del gobierno que venga. ¿Serán quizá los dos grandes partidos que han sido votados por los trabajadores y que no han movido un dedo en su defensa?.


¿No se pregunta nadie por qué justifica el gobierno de Zapatero esta reforma como una exigencia de los “mercados” y para crear empleo? ¡Es que hay que entender de economía o de política! para comprender que si a los que consumimos, que somos los trabajadores y trabajadoras, o sea la base de la pirámide de la sociedad, nos recortan el poder adquisitivo ¿quien va a consumir? y si no hay consumo, no hay producción y si no hay producción no hay empleo, si no trabajamos no pagaremos impuestos, entonces, ¿Quien puede creerse que el fin de esta reforma laboral es la creación de empleo?.


Si acaban con los derechos de los trabajadores/as nos convertiremos en un país tercermundista, sin servicios públicos, sin sanidad, sin educación, sin servicios sociales etc. se acabó el estado del bienestar.
Están utilizando la estrategia de divide y vencerás y primero van a por los funcionarios, luego a por los sindicatos y la negociación colectiva y luego a por la edad de jubilación y las pensiones, y a ver con que estrategia vamos a responder los trabajadores/as, “los de entre treinta y cuarenta años” que son a los que mayormente les va a afectar. La llamada generación “jasp” sobrada o no sobradamente preparada, pero en su mayoría cómoda y adormecida, obsesionada con el consumismo, y abducida por los cantos de sirena del capitalismo, esa generación que no ha tenido que luchar por nada que todo les ha sido regalado y que han despilfarrado los derechos que con tantos sacrificios y tanta lucha conquistaron sus padres.

Esa generación va a ser la primera en la historia que va a dejar a la siguiente una situación peor que la que ellos han vivido, esa generación, no sabe, no quiere y no cree en la lucha organizada y necesaria de la Izquierda, pero las organizaciones de Izquierdas seguimos ahí, vilipendiadas, desprestigiadas pero ahí, más necesarias que nunca adaptándonos a la nueva situación y acogiendo a esa otra generación que ya empieza a tomar el relevo, en el inevitable ciclo de la historia.