
Decir de Susan George que es una activista y pensadora es empequeñecer la figura de esta combativa estadounidense de 82 años afincada en París. Ejerce como presidenta de honor de ATTAC, la Asociación para la Tasación de las Transacciones Financieras y la Ayuda a la Ciudadanía.
En su ensayo El Informe Lugano, se imagina un terrorífico escenario ecológico, económico, laboral y social hacia el que abocaba el capitalismo del siglo XXI constituye una biblia para los movimientos sociales y el anticapitalismo.
La pensadora, no se anda con rodeos y alerta: “La democracia está en peligro ante el ataque de ´la clase de Davos´: una clase transnacional desvinculada de la suerte del resto de la sociedad y compuesta por las altas finanzas, las empresas transnacionales y algunos gobiernos que consideran que la democracia es demasiado lenta”.